martes, 8 de febrero de 2011

¡QUIERES COMBATIR EL ESTRÉS?

"Pide y recibirás.
Busca y encontrarás.
Llama y la puerta se abrirá.
Porque quien pide recibe; quien busca encuentra; y a quien llama se le abre la puerta".
 (Jesús de nazaret, Mateo 7, 7-8)


¿Estrés? ¿Demasiada tensión? ¿Se siente abrumado? ¿Usted siente a veces que tiene demasiado en que pensar? ¿Esto lo pone cansado, irritable o hasta deprimido? ¿Qué puede hacer para controlar el estrés?...
Un secreto indispensable para enriquecer nuestra existencia y mejorar nuestra calidad de vida, es el de desarrollar, cultivar y fortalecer nuestra vida interior. 


Dedique cada día unos valiosos e importantes minutos para meditar relajadamente sobre lo que está haciendo con su vida, hágase preguntas y busque calmadamente las respuestas en su interior, hágalo en silencio y en paz. Poco a poco empezarán a surgir las respuestas.
Para superar y evitar el estrés mantén el equilibrio en todos los aspectos de tu vida; sé moderado y toma todo con calma y prudencia. Concédete vacaciones de siete minutos en la mañana y otros siete en la tarde, relájate y cálmate. Mantén la comunicación con tus seres queridos; trabaja con dedicación pero sin dejarte agobiar por el trabajo.
La gente va raramente al doctor a decir "Pienso que estoy estresado", sin embargo, los institutos nacionales de la salud dicen que el 80% de enfermedades son causadas por el estrés directamente o indirectamente. Las hormonas, tales como la adrenalina, son lanzadas en la sangre cuando usted está tensionado. Esto causa una subida en la presión arterial, aumento de los latidos del corazón y del ritmo respiratorio y una conversión más rápida del glicógeno en glucosa. Estas son cosas buenas si usted necesita escapar del ataque de un animal salvaje -por ejemplo-, pero cuando estos efectos son prolongados, el sistema inmunológico se deprime, y el cuerpo sufre otros cambios negativos.
Los efectos comunes del estrés prolongado incluyen fatiga, dolor en los músculos y las articulaciones, dolor de cabeza, confusión mental, depresión, ansiedad, e irritabilidad. Las reacciones a la tensión hacen que su cuerpo utilice demasiada energía, que puede dar lugar a la debilidad física y mental.
Para triunfar es preciso que seas dueño de ti mismo y pongas toda tu energía al servicio de tu realización personal. Si conservas la mente lúcida y mantienes el control de tus emociones, podrás superar cualquier situación, como capitán que debes ser, de tu propia vida. Lleva las riendas de tu conducta y mantén bajo control todas tus acciones. Tu conciencia puesta al servicio de tu crecimiento y superación, es la que debe comandar tu voluntad.




Años atrás en la Universidad de Stanford, fue hecho un análisis de 146 estudios sobre la meditación. La conclusión fue que la meditación no sólo era beneficiosa a la hora de prácticarla sino que redujo perceptiblemente la ansiedad como rasgo del carácter.
El fondo del asunto es que el estrés es un asesino, y que la meditación puede ayudarle realmente a defenderse. La meditación tradicional puede tener efectos más beneficiosos, pero quizá usted no dispone de tiempo, o no está seguro de querer aprender a meditar. En ese caso, hay dos técnicas simples que usted puede aprender en algunos minutos y empezarlas a usar desde hoy.
La primera es una meditación de respiración. Cierre los ojos, deje que la tensión se escurra por sus músculos, aclare su mente (en la medida de lo posible) y respire profundamente a través de su nariz, prestando atención a su respiración. A medida que los pensamientos o las sensaciones regresen, reconózcalos y vuelva a enfocar su atención en la respiración, como entra y sale el aire. Haga esto por cinco o diez minutos.


Para utilizar la segunda técnica, pare lo que sea que esté haciendo cuando se sienta tensionado, y respire tres veces profundamente. Obsérvese hasta que identifique qué le está incomodando. ¿Está preocupado por algo? ¿Hay alguna carta que necesita escribir? ¿Quizá su cuello está adolorido?. Note todo lo que usted encuentra.
Ahora trate de resolver esos factores que alimentan su estrés. Escriba la carta que está en su mente, tome una aspirina, o coloque cosas en su lista para mañana si reconoce que no hay nada que pueda hacer ahora. Con la práctica usted se volverá mejor en encontrar conscientemente que está irritándolo bajo la superficie. Después de que localice estas cosas, cierre sus ojos, tome tres respiraciones profundas, y se sentirá más relajado y capaz de pensar claramente. 


Usted puede controlar el estrés y usted puede combatir el estrés. Ahora inténtelo. 
Al despertarte en la mañana, no saltes de tu cama violentamente, hazlo con serenidad, cancela los afanes y desesperos, pues estos provocan desorden y confusión. Cuando actúas con afán duplicas el esfuerzo necesario y corres mayores riegos de equivocarte. La naturaleza es una gran maestra, nunca un minuto tendrá 59 ni 61 segundos, cada cosa a su tiempo y a su ritmo. Cálmate, con calma podrás encontrar más oportunas soluciones.
Si la tristeza te invade, ¡sonríe! Si el sonreír no basta, ¡silva! Si el silbar falla, ¡canta! Busca dentro de ti los muchos motivos que tienes para ser feliz y estar agradecido, la tristeza se irá desvaneciendo como la nieve ante la caricia cálida del sol. Si estás triste, no le des más cuerda al abatimiento, levanta tu ánimo! Actúa como una persona feliz, y esta emoción se irá convirtiendo en una actitud permanente.


Si usted utilizara todas sus grandes capacidades y el enorme potencial que tiene en su cerebro, en su mente y en su interior, no tendría tanta necesidad de depender de otras personas ni de pedir tantos favores. Confíe más en usted mismo, esfuércese, estudie, trabaje, busque, aproveche más su enorme potencial. 


Como se dice comúnmente: Póngase las pilas! Se sorprenderá gratamente al descubrir todo lo que es capaz de hacer cuando realmente se lo propone. Supérese! Usted puede!
Sí, tu puedes hacer a un lado cualquier mala costumbre o hábito dañino que tengas, tienes dentro de ti el poder y la capacidad para superarlo, tienes la inteligencia suficiente para entender que te estás haciendo daño; si te lo propones con firmeza, con valor, con toda la fuerza de tu voluntad, serás mejor persona, un mejor ser humano y mejorarás tu calidad de vida, haciendo felices a quienes te aman y te rodean.


Todos estos consejos tanto de ejercicios como formas de vida son muy provechosos para identificar los síntomas y las formas de sanarse del estrés, pero en ningún caso debes dejar de consultar o seguir los tratamientos que te indiquen ya que ellos son los especialistas que te tratan personalmente y tienen mas conocimiento de cada persona que atienden. 
Todo lo que puedas aprender sobre esta enfermedad como es el estrés ya sea los síntomas o los tratamiento te serán de gran utilidad en algún momento ya sea para ti, algún amigo, o un familiar.





Salmos 27:14


"Pon tu esperanza en el Señor;


ten valor, cobra ánimo;


¡pon tu esperanza en el Señor!".

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